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“Después lo cargo”

Esas tres palabras son el origen de que la caja no cierre y de que el stock mienta. Y casi nunca hay alguien haciendo algo malo.

Por Ruben Urdaneta — construí una distribuidora de doce personas antes de construir el sistema que la ordena.

Viernes a la noche, cerrás la caja y falta plata. No es una fortuna: son unos miles. Contás de nuevo, no aparece, y te vas a tu casa con esa sensación fea de no saber qué pasó en tu propio negocio.

Casi nunca falta plata. Lo que falta es un registro.

De dónde salen las diferencias, casi siempre

Ninguna de esas cosas es mala fe. Todas son la misma decisión, repetida: postergar el registro para no frenar la atención. El problema es que ese “después” es donde se pierde la información, y sin información no hay forma de cerrar nada.

La regla

“Nada se anota para cargar después. O se carga cuando pasa, o no pasó.”

Por qué esto arregla dos cosas al mismo tiempo

La venta que no se cargó no solo se llevó la plata del cierre: también dejó el producto en el stock. Por eso los negocios que tienen la caja floja tienen el stock roto, siempre. Es el mismo agujero visto desde dos lados.

Y por eso arreglarlo rinde doble: una sola decisión te ordena la caja y el inventario.

El arreglo, que no cuesta plata

  1. Un solo lugar donde pasa todo. Si la venta se puede registrar en tres lados distintos —la máquina, un cuaderno, el teléfono de alguien—, la caja no va a cuadrar nunca.
  2. Todo retiro de caja, con papel. Aunque sean dos mil pesos de un flete. Un papel escrito a mano en la caja alcanza: fecha, monto, motivo y quién lo sacó.
  3. Arqueo todos los días, cinco minutos. Contás lo que hay, lo comparás con lo que debería haber y anotás la diferencia. No hace falta que dé cero: hace falta que quede anotada.
  4. Mirá la serie, no el día. Una diferencia suelta no dice nada. Una diferencia que se repite siempre en el mismo turno o el mismo día de la semana te está señalando el proceso que falla.
Lo que no hay que hacer el primer día

Cuando aparece una diferencia, el instinto es buscar un culpable. No arranques por ahí. En la enorme mayoría de los casos el faltante es un registro que no se hizo, y acusar a alguien por un problema de proceso te rompe el equipo y encima no te arregla la caja. Primero ordenás el registro; si después de eso la diferencia sigue apareciendo en el mismo lugar, ahí sí tenés un dato.

La señal de que te está pasando

Si tu forma de cerrar el día es “más o menos está”, no tenés una caja: tenés una estimación. Y sobre una estimación no se puede decidir nada — ni si podés comprar, ni si podés pagar, ni si el mes va bien.

Se puede hacer con un cuaderno

El cuaderno funciona mientras el que lo lleva sea uno solo. Cuando son varios turnos y varias manos, para eso hice Operix: la venta descuenta el stock en el momento y el cierre sale solo. 14 días con todo abierto y sin tarjeta.

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